Maite y Noah salen felices del consultorio de la doctora, sabiendo que ya Maite no tiene su sangre intoxicada y está libre para comenzar a intentar quedar embarazada y tener a su bebé, cuando ellos quieran. Noah le propone tener una cita hoy en la noche, piensa llevarla para celebrar a un lugar muy bonito y elegante. Llegan y mientras Maite se cambian, Noah llama al restaurante para hacer la reserva para la noche, como es un día de semana no hay inconvenientes, porque el lugar no se llena, realiza la reserva. Va a ser, una velada encantadora, porque se come a la luz de las velas, con una orquesta de fondo que toca en vivo, Noah se siente feliz de poder llevar a Maite a un lugar así. Mientras Maite se está duchando, Noah llama a la florería y pide que le armen un ramo de rosas rojas y

