Guau, mira qué hermoso me veo en esta limusina, que auto, te felicito Maite que buen trabajo que tienes necesito, yo un empleo como este para darme estos lujos. — Bueno, luego habló con Noah a ver qué puesto te puede dar. — Te toma la palabra Maite. — Marcos, - lo reprende su madre - Mientras ellos sonreían, suena el celular y Maite teme que sea Noah y su padre se enfade, más todavía, porque el escote de su espalda no le gusto mucho. — Hola Maite, ¿dónde estás? Ya están viniendo. — Hola Donato, ¿cómo está? Si ya estoy llegando, — Maite, mira que hay más reporteros de lo esperábamos, yo te pido un favor hija. — Sí, dígame, Donato — No le prestes atención a los reporteros, van a hacerte preguntas seguro de pavadas, no respondas a nada, porque lo que tú digas, luego ellos lo usan en t

