Mateo llama a su secretaria — Dime cuánto dinero quieres, para dejar de molestarme. — Mateo, dime una cosa, yo no te importo, nuestro hijo tampoco. — Sí que me importas, pero no tenías que ir a los medios, dime cuanto quieres, para que veas que me importas, te doy dinero para ti y el niño. — Yo quiero ir contigo a un hotel, como íbamos antes, te extraño mucho. — hoy no puedo mañana hay un evento importante- mientras él habla ella lo interrumpe - — Me puedes llevar a ese evento. — Bueno, cómprate un lindo vestido y mañana arreglamos y pasaré por ti, donde puedo pasar y dejarte el dinero. — Puedes acercarte a la plaza Colon, te espero ahí. — Donde queda, dame la dirección. — Ella está explicando y los jóvenes ajusta cuentas, le hacen señas que ellos saben dónde es y le dicen que en

