Maite Mira la cajita con emoción, le temblaban las manos, le encantaban esos mimos y detalles que tenía Noah con ella, que en realidad no eran detalles, porque él siempre les regalaba cadenas de oro y con diamantes. Noah se desvivía por atenderla, por mimarla, agasajarla, amarla, complacerla, por honrarla, por hacerla siempre feliz, Noah siempre estaba tratando de hacerla sentirse amada, querida, mimada, aunque ella no necesitaba todos esos lujos, ni joyas, porque ella era simplemente feliz al lado de él, pero a él le encantaba hacerlo y como su situación económica se lo permitía, le daba todos los gustos posibles, amaba a Maite con toda su alma, entonces decidió regalarle esa joya preciosa, que eran esos dos corazones entrelazados con esos diamantes, para él significaban ella y él y el

