42.

969 Words

43. Cuando terminé mis deberes regresé al pequeño cuarto que compartía con la encargada de la cocina, una mujer tan amable como alta. Doña Anabella medía un metro noventa, yo no sé cómo le hacía para agacharse tanto en la cocina pero cocinaba de maravilla. Según lo que contaba ella, Pacheco la había contratado porque antes había trabajado para el procurador de Córdova y asumió que era buena cocinera pero lo que no sabía era que la habían despedido por confundir la sal con azúcar en reiteradas veces, la pobre era medio ciega y siempre tenía quién la ayudara con esos asuntos, principalmente por que si cocinaba mal tendríamos que comer de igual o Pacheco se encargaría de que la comida endulzada sea consumida precisamente por todos nosotros. Pero Anabella tentaba a su suerte y a espaldas de é

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD