Secretos de familia Tal como le dijo Elena, eso hizo. Le dio las gracias al Dios de Elena y se acostó a dormir. Despertó a las seis de la mañana sin necesidad de un despertador. Y sin el acostumbrado dolor de espalda que lo hacía desear tirar el reloj despertador por la ventana. Tomó su desayuno feliz y tarareando se preparó para salir. Fue al hotel por su tío y diez minutos antes de las ocho estaban ante la puerta de la tía de Elena esperándola. Al ver a Elena cruzar la puerta de la casa y caminar hacía él, Peter la tomó en sus brazos y empezó a dar vueltas con ella en sus brazos. Se comportaban como dos niños riéndose. !Siempre quise hacer esto! ¿¡No te mareaste verdad!? Jajaja.. No..¡no te preocupes! ¿Desayunaste? - le preguntó a Peter cuando la puso en el cesped aún mojado por

