Dom llegó a casa y lo primero que hizo fue buscar a Axel en la cocina, ya que en ese lugar solía estar la mayor parte del tiempo. Necesitaba hablar con ella, necesitaba que le explicara porque razón había huido de esa manera en horas de la mañana. Él la había escuchado cuando salió de la habitación casi de puntillas y prefirió no decirle nada puesto que parecía tener prisa en salir de la casa. En todo el maldito día su mente no dejó repasar cada detalle de la noche anterior y había que tenido que controlarse puesto que se encontraba en su lugar de trabajo, pero aún casi veinticuatro horas después todavía recordaba cada caricia que esa jovencita de veinte años le había ofrecido. Axel era algo torpe en la cama, era comprensible, apenas estaba iniciando su vida s****l, pero las cosas que l

