Capítulo cuarenta. Aliados y enemigos. El éxito del evento de recaudación fue indiscutible. La prensa, que había sido tan cruel conmigo, ahora publicaba titulares como: "Odette Dupont: la futura reina que conquistó al pueblo"* "Un nuevo rostro para la realeza: la dama que desafió a la nobleza y ganó" El pueblo estaba de mi lado. Pero la nobleza… La nobleza estaba dividida.** Algunos aristócratas comenzaron a acercarse a mí con cortesía. —Lady Dupont, debo admitir que subestimé su capacidad —me dijo la duquesa de Clermont, aunque su tono aún tenía un dejo de frialdad—. Fue un evento impecable. Otros, como el marqués de Villeroy, no ocultaron su desagrado. —No se equivoque, señorita Dupont. Un evento exitoso no la hace reina. —Pero demuestra que tengo lo necesario p

