Yo acepté y entonces empezamos a bañar a los perros, al terminar quedamos empapados pero todos los canes quedaron completamente limpios. — Ve a cambiarte, yo lo haré después ya que generalmente habló con los perros después de bañarlos. Me retiré a buscar el cambio de ropa; una vez listo llegué hasta donde ella hablaba con los perros animadamente y ellos la escuchaban atentamente. — Si quieres ve a cambiarte — ella me miró fijamente — me quedaré con los perros, les agrado así que no creo que tenga algún tipo de problemas con ellos. Ella se marchó, entonces me senté en la banca donde estaba y los miré fijamente. Ellos me miraban de una forma que podía sentir que estaban atentos a cualquier palabra que mis labios pudieran emitir. — ¿Saben? Les quiero contar otro secreto — ellos me miraro

