— Te daré una crema que te ayudará — ella acarició mis manos heridas — solo espérame aquí un momento. Mamá se fue al cuarto en donde trabajaba las cremas y después de un rato llegó con varios frascos, todos se encontraban perfectamente rotulados. — Ten ocúpalas todas, ahí sale para qué sirven y la forma que se tienen que usar — ella acarició mi rostro — hay una en especial que te puede ayudar para hacer más suave tu piel. Al leer las etiquetas leí que todas eran para cuidado de la piel, limpieza, exfoliación. En fin, varias cosas de belleza. — Mamá yo no he ocupado estas cosas — dije apenada — sé que es el colmo de las cosas pero es la realidad, Cassandra las ocupa más que yo. — Es momento para que empieces a usarlas, créeme, promete que las ocuparas — ella me miró suplicante — las pr

