— Vamos a dejarlas al estacionamiento — le sugerí a Marcus — así estaremos más tiempo con ellas. Marcus accedió así que me tomó de la mano entonces yo sonreí, decidimos abrir la puerta pero para mi mala suerte miramos que Lorelei se encontraba ahí. — Vaya, vaya — ella sonrió sarcásticamente mientras miraba nuestras manos entrelazadas — realmente fue menos del tiempo que pensé en que te ibas a enredar con Marcus, eres una zorra. — ¿A qué debemos esta desagradable sorpresa Lorelei? ¿Acaso no aprendiste la última vez? — Solamente quería confirmar mis sospechas.... En serio que eres una mujer fácil... diría que no sé cómo una empresa tan prestigiosa pudo contratarte pero al final es la compañía de tu amante. — Hay muchas cosas que yo también no me explico, por empezar como alguien tan bue

