— Trate de hablar con ella para que acepté recibirme, no tiene idea la falta que me hace — él suspiró tristemente — quiero hablar con Paige lo antes posible. Accedí a hablar con mi hija aunque no prometí nada, solo esperaba que este par finalmente fuera feliz. Le pedí a un taxi que me llevará hasta la mansión de mis padres y una vez ahí fui a ver a Paige, ella se encontraba en el clóset que alguna vez me perteneció y miraba las prendas que deje para empezar una nueva vida al lado de su padre, aunque aparentaba ser feliz lo cierto es que podía percibir el dolor que cargaba por dentro, era su madre después de todo y la conocía lo suficientemente bien para saberlo. — Cariño — ella me miró — hola, al parecer te gustan las prendas de ropa que tu madre usaba antes de casarse, espero que te sea

