— Vamos a bailar ahora mismo — insistí — no aceptó una negativa como respuesta, deja de lado a los camareros que ellos saben muy bien el trabajo que tienen que hacer. — Lambiscoso te estas propasando un poco no crees, te recuerdo que aquí me encuentro trabajando y no divirtiendome, así que déjame guiar a los camareros. Iba a llevarla a la pista de baile cuando una mano nos detuvo, al mirar pensé que era el cliente sin embargo no era así. — ¿Será que me puede permitir bailar con la señorita un momento? — preguntó Zimmerman — desde que vine la quise invitar a bailar. Su agarre era suave pero firme a la misma vez, entonces solté a Paige ya que me di cuenta que la mano se me había pasado un poco. — Señorita Paige — él le sonrió y extendió su mano galantemente — ¿Me permite esta pieza? Rea

