— Te agradezco todo esto, es como dices, gracias a los problemas que se me presentaron es que te pude conocer y tener un faro en toda la oscuridad que me rodea. — Me alegra ser de ayuda y no tiene porqué agradecer ya que todo lo hago con mucho gusto, ahora come el helado sino se derretirá. Él comía el helado, lo parecía disfrutar. Manso se acercó a mí para que le diera un poco, entonces le serví en la tapa del pote. Marcus por suerte su semblante cambió un poco aunque no estaba conforme aún. — Intercambiemos. Los dos intercambiamos los helados entonces empecé a comer pero cuando estaba por terminar lo miré y tomé la cuchara llena de helado poniéndosela en la punta de la nariz se sorprendió por lo que había hecho. — Te miras muy gracioso — dije riendo — me recuerda a un payaso, solo qu

