— Gracias abuela — ella le sonrió — pero creo que no es necesario, ya que lo peor pasó y pues también no puedo dejar abandonado mi apartamento. — Espero que algún día puedas llegar — dijo su abuelo — sabes que por ser hija de mi hija tienes derecho a todo lo que poseemos. — Te agradezco la oferta abuelo pero lo cierto es que tu dinero no me interesa en absoluto, lo único que quiero es el cariño de mis abuelos y nada más. — Y lo tendrás, cariño — su abuela le sonrió — ahora que sabemos que tenemos una nieta pues la vamos a consentir mucho, definitivamente te daremos todos los mimos que no te dimos durante el tiempo que desconocíamos tu existencia. — Entonces quiero una vaca — Paige dijo con determinación — uno de mis sueños siempre ha sido tener un animal de esa especie, le pondré Lola

