El tiempo parece tenerse, la música es casi insensible a mis oídos, seguro seguiríamos en nuestra posición sino fuera por el oxigeno que empieza a escasear entre nosotros, haciendo que lentamente nos alejemos con nuestras respiración agitadas y abriendo lentamente los ojos. Nuestras miradas son de sorpresa al principio pero veo como unas ligeras líneas al lado de su boca se alzan un poco dando una pequeña sonrisa mientras su mano acaricia mi mejilla y coloca algunos de mis cabellos que se han despeinado detrás de mi oreja. Su mano sigue tibia y es tan suave y delicada sobre mi rostro, trato de pensar en algo que decir pero mi garganta se siente seca, él hace el amago de volver a unir nuestros labios pero esta vez si retrocedo. Necesito agua - ¿Qué sucede?- susurra entre ambos. - Iré

