La mañana siguiente ha llegado y con ella, el resplandeciente sol alumbrando el cielo de nuestro condado, el tiempo aqui estan tranquilo que lo extrañaba, el desayuno ha sido tan agradable, admito que echaba de menos los desayunos preparados especialmente por mi madre, el jugo de fresas con leche estuvo exquisito y sus panqueques de zanahoria mucho más. Dejando los servicios en el lavaplatos me seco las manos y salgo de la cocina. En casa solo estamos mi madre, Enora y yo, ya que la tía Julietta todavía no viene de su servicio en el hospital. - Ven hija, ya inicio nuestro programa- me informa mamá palmeado en la parte vacía del sofá para tres personas, me acerco casi corriendo para sentarme cuando escucho la música de intro del programa de concursos por conocimiento. Quedo entre mi mad

