Jorge se queda pensando por unos segundos. Cuando Salomé se impacienta y le dice: — ¿Y bien? ¿Qué tienes que decir? — Amor, primero voy a entrar a la casa, el frio aquí es impresionante. — Nadie te está diciendo que no entres. En ese momento, Jorge entra a su casa y se le ocurre decirle a Salomé: — Tuve un gran problema con la policía de este país. — ¿Qué tipo de problema? — Me encerraron en la estación de policía, porque infringí una ley parqueando mal la camioneta. Y me puse a alegar fuertemente con ellos. — ¿Con quienes? — Pues con la policía. — ¿Y qué paso con el celular? — Se descargo. — Bueno, entonces voy a llamar a la policía. — ¿A la policía para qué? — Como que para que, necesito retirar la denuncia. — Bueno, voy a ver el niño… En ese m

