CAPITULO 8 En la mañana de ese día de clases, Laura y Lucrecia no tuvieron tiempo de verse, pues entre clases diferentes y entrenamientos una distancia las separó. Lucrecia se sentía nerviosa y un poco confusa, ya para ella no era un secreto que sentía algo por Laura, algo más allá que un simple sentimiento de amistad, le gustaba y la quería, pero aún así, sentía miedo de todo lo que podría pasar si decidían estar juntas, y es que aunque vivían en una época en la que ser homosexual no era tan raro, le preocupada la futura reacción de su madre, y que aquello incluyera de mala manera en el status que tanto le costó tener en la escuela. Por otro lado Laura se le notaba en el rostro la felicidad. ¿Y a qué

