—¡Vamos Damian! No todo en la vida es trabajo, liberarás estrés. —Sugiere su amigo Joseph. —Lo dice el hombre que se seca el sudor con un billete de 100$ y que no tiene preocupaciones por dinero. —Bromea Damian. —No exageres, por lo menos acompáñame a divertirme un rato, Alexei está de viaje. —¡Ah! ¿No deberías estar con tu esposa embarazada ahora? —No seas aguafiestas, Damian. Por una vez que quiera salir a divertirme, no significa que estoy abandonando a mi esposa. —Soltó una bocanada de aire. —Eres exasperante Joseph, está bien, vamos. Sino tendré tu cara hasta en la sopa pidiéndome que te acompañe. —¡Excelente! No te arrepentirás. Fueron a una discoteca que frecuentaba Joseph y se instalaron en la zona VIP, tomaban unas copas, aunque Damian seguía sin estar muy entusiasma

