Capítulo 21 —No me la puedo creer. Por suerte lograste sacarle otro tema y convencerla de por fin partir ese dichoso pastel, sino todavía estaríamos ahí y son las doce de la noche—Adele suena ofendida. —Yo solo espero que no sea el mismo Andrés del cual ellas hablan, por favor maneja más rápido, necesitamos a ir a tu casa—hablo con desesperación. Minutos más tarde… Apenas y Adele se estaciona, ambas bajamos del coche y caminamos con rapidez hacia dentro de su casa. Estando en su recamara inmediatamente ambas nos sentamos frente al computador el que con desespero enciendo. Con manos temblorosas me dirijo hacia al buscador donde escribo el nombre de Andrés Bayori el mismo que aparece enseguida. Con labios temblorosos veo esa foto de él a quien reconozco por ese rostro hermoso que tiene

