Episodio 12: Aniquilación (Él)
- Si la dañas, te juro que te mato. Acabas de salir de una relación. Imbécil. ¿Qué pretendes con ella? ¡Nos están buscando! Es mi cuñada y por mucho que te deba y te quiera, hermano… -
- Creo que me enamoré de verdad, Ethan. -
Le respondí apesunbrado, mientras me halaba por el brazo lejos del buffet.
- ¿Qué mierda dices? Tu sabes bien lo que eres, que va a pasar, ¿que le dirás? O la mantendrás engañada como a María. Hoy estás vivo, pero ¿por cuanto tiempo? ¡Te vas Nevile, te vas! No puedes empezar esa relación ahora. Va a sufrir cuando te vayas. -
_ ¿Cómo que me voy? - Le dije extrañado. - La misión es en un año. Además Ethan, ya no hay secuelas de nuestro trabajo en los continentes del oriente desde hace tiempo. Tu hiciste muy bien tu trabajo. -
_ Acaso no has revisado tu puto Email. Te vas, en dos meses te vas. -
-Mierda. ¿A dónde? -
- La mierda es que ni yo mismo sé. Clasificado full, Nevile. -
Mi cara se tornó roja de la ira. Quiero salir de esto. Quiero cambiar el rumbo de mi vida. Quiero que me ame, compartir con ella. No me importa la agencia. Quiero estar con ella hasta que muera y si Dios quiere hasta viejitos.
-Le diré la verdad. Solo así podré empezar una relación honesta. Pero ¿y si me deja de querer? -
- Tío Nevile, ¿me sacas un peluche? Papá no pudo. -
- Claro princesa. Tu tío es el campeón de esa máquina. -
Desvié la conversación para moverme al salón de juegos. Detrás de la pared había una maquina expendedora de juguetes. Había prendas de goma de muchos colores. se me ocurrió una idea. Metí una moneda que tenía en el pantalón y rodé la manija, jajá. Una sortija verde de goma. Le gustará, lo sé o me verá como el payaso que soy. Ahora a cumplir con mi princesa que me muero de hambre. No tardé un minuto en sacar ese oso de peluche de la máquina. Soy el campeón en estrategias jeje. Jillie estaba tan feliz que no dejaba de abrazarme mientras la cargaba a la mesa. Esta niña es mi adoración. Daría la vida por ella... por siempre.
- Luego del desayuno, nos movimos al Futón de mi cabaña. -
Todavía teníamos la ropa de anoche. Y su olor estaba impregnado en mi.
- Tenemos que hablar. Me dice con ternura en los ojos mientras sus labios besaban los míos tiernamente. -
Un escalofrío cubrió mi cuerpo y la culpa llenó mi cabeza. Desearía poder amar a esta mujer por siempre. No me importa que la agencia me mande a otra misión, no la voy a dejar. Canadá no es tan grande, no cometeré el mismo error. Las cosas se tiene que solucionar.
__ Anahís, lo siento, fui un bastardo, no estoy jugando contigo. Perdoname si te lastimé, si me apresuré. Dime lo que quieras... -
La escuché detenidamente cuando empezó a mover sus apetecibles labios.
- No se trata de eso. Todo esta bien. Me alegra que fuiste tu... -
Mi ojos se llenaron de amor. Una inmensa sensación que por naturaleza e instinto de supervivencia tendía a ocultar.
Corté sus palabras colocando la bola de juguete y la vi llorar de felicidad. Continuó, ahora abrazándome y hablándome al oído.
-Solo quería preguntarte si podíamos intentarlo en Ontario. Estar juntos y ser pareja. Dirás que estoy loca y que solo fue sexo, pero haz sido un caballero esta noche y creo que...
Debía interrumpirla, no podía permitir que de sus labios saliera esa palabra. No lo merecía.
Era muy sagrada para tan siquiera pronunciarla. Ese sentimiento no me pertenecía. No es mi destino" una voz repetía eso en mi cabeza.
Borre esas ideas al ver su sorpresa cuando abrió la esfera y ve la sortija de goma. Se la colocó en su dedo y me abrazá.
Estallo y le declaro estar enamorado. Le pedí que estuviéramos juntos, si estaba dispuesto a intentarlo, y prometimos querernos. Sus palabras fueron al final una frase de su madre...el amor se construye día a día. Solo con eso me conformaba. Pero presentía que tan pronto conociera quien soy en realidad ese sentimiento se acabaría tan pronto como comenzó. Por primera vez en mi vida tomaré el riesgo de entregarme por completo a esta relación. La tomé en mis brazos y la cargué al cuarto, donde la hice nuevamente mía. Despacio; como disfrutando de su elixir que me tenía embrujado, hasta quedarnos dormidos. Al medio día nos despedimos entre besos apasionados.
Reflexioné.
-Yo fui el culpable de perder a María, no le di el lugar que ella merecía. Me merezco lo que me pasó. -
- ¡Esta vez no!
***
Esta noche es Noche Buena. Se supone que soy judío. Pero realmente no practico nada. Solo sé que voy a disfrutar. Me siento de buen ánimo. Mañana partimos después de abrir los regalos de Navidad. Los Scotish tenían en su rancho una sorpresa para sus pequeños. Y nosotros decidimos partir a Ontario juntos.
Cuando llegué a la Cabaña A solo deseaba ver a Anahís. Cinco horas eran mucho tiempo sin ella. Al entrar por la puerta veo un ángel, porque definitivamente mi Anahís es un ángel.
Tiene un hermoso vestido corto de encaje verde pálido que se ceñía a su cuerpo resaltando sus caderas. Su pelo lucía suelto hasta mitad de su espalda. Con esa onda delicada que le caracteriza. Su rostro estaba perfectamente maquillado. No lo necesita., ese labial no duraría mucho y me muero por besarla. ¡Adivinen que! Tenía mi sortija de juguete en su dedo. Mi gitana preciosa.
- ¡Nevile! - Parece que tanto ella como los niños se pusieron de acuerdo para recibirme con entusiasmo.
Ronnie haló mi chaqueta.
_ ¿ Es cierto que serás mi tío de verdad? Titi Ani es tu novia? -
Este pequeño travieso me tomó por sorpresa.
- Así es Ronnie, será tu tío. Si el así lo desea. -
Anahis vino a mi rescate. Tomándome de la mano para luego darme un abrazo y un dulce beso. Me susurró al oído.
- Moría por que llegaras. -
Tan solo su olor acanelado dulce y su cercanía a mi oído despertaba todo en mi. Mi amigo estaba ansioso. Cuenta hasta 10, Nevile. ¡Respeta! Me habla mi mente ejerciendo autocontrol.
-Ven. - Estamos hablando con nuestra familia. Debes conocerlos.
Pauhline sujetaba la tableta con el altavoz encendido. Solo tres personajes se oían del otro lado.
- Ay mis hermosas niñas cuando finalmente volverán a casa. Las extraño tanto. -
Era la voz de una mujer que supongo su madre. Pauh la miraba con una ternura apreciable. Anahis se asomó por el hombro de Pahuline.
-Pronto mamma, tal vez para los carnavales. Te extrañamos igual y a ti también papa. -
- Y a mi que me parta un rayo, bobotas. -
Replicó una voz de hombre.
- ¡Te amamos Teoh! -
Le gritaron ambas al unísono para confundirnos a todos en risas. La imagen era tan irreal para mi. Me invadió la nostalgia. Me alejo para dejarlos conversar en familia, me sentí incómodo por un momento con su algarabía. Después de unos minutos, Anahis lo notó. La observaba detallando cada uno de sus gestos y cada una de sus sonrisas, descubriéndole en cada palabra. "Modo Gadget” activado. Tenía una sonrisa de pendejo que ni yo me la creía. En ese momento pensé que podía ser feliz.
-Mama, papa, Teoh. ¡Conozcan a Nevile, mi novio! -
Gritó emocionada quitándole la tableta de las manos a Pauh y caminando hasta mi en el sofá frente a la chimenea. Yo titubeo por un momento.
- Mucho gusto...es un placer, Don August, Teoh, Doña Hanna. Me llamo Nevile Tomasello. -
- No me diga Doña hijo, me haces parecer vieja. Se ve que ya Anahís te habló de nosotros. Mucho gusto, muchacho. Es muy guapo, Anahís. -
- ¡Mamá! - se sonrojo la gitana.
- Gracias Señora. - Sonreí de medio lado, intimidado.
- Que bueno conocerte Nevile. - Dijo Don August mientras Teoh solo me miraba con ojos inquisitivos. Estaba tan serio que preferí no miralo. Se ve que cela a sus hermanas.
- ¿ A qué se dedica? -
- Agente Fronterizo, Señor. Trabajo para la Embajada de Estados Unidos en Canadá, específicamente deteniendo el paso de
ilegales. -
-No sabía que Canadá también tenía esa situación. Pero tu no eres norteamericano. ¿De dónde eres? Hablas muy bien el español. -
- Soy colombiano Señor, mis padres son colombianos. Mi madre y yo emigramos a Estados Unidos cuando tenía 10 años. -
Sus padres conversaron conmigo unos minutos más. Me agradaban mucho.
- ¡Anah!- interrumpió su amá. Perdón, su madre.
- Necesito hablar contigo y con Pauh, a solas. -
_¡Oh, oh! -
Anahís se levanta como un resorte del sofá y hala Pauhline a la esquina de la cocina. No era difícil escuchar la conversación y Ethan se apresuró a sentarse a mi lado.
- ¡Dinos! - Respingó Pauhline.
- Pauh sabes que Anahís ha sufrido muchas desilusiones con el amor. ¿La estás cuidando? -
- Madre. Primero, Anahis es una adulta y segundo si la estoy cuidando. Nevile es mi mejor amigo y también de Ethan. Además será el padrino de Jillie. No te preocupes, ellos son dos polos opuestos se atraen como imanes. El está muy enamorado, lo siento así. Y a ella puedes leerla, mamma. Nunca la vi tan entusiasmada con una relación. -
- Mi hermosa Pauhline, yo también lo veo aquí en mis cartas. Mis pecaminosas chiquillas. Cuanto las amo. Recen mucho.
Anahis, los lados opuestos del universo pueden atraerse pero si esas fuerzas son completamente iguales y opuestas. -
- Si mamma. Como la antimateria. -
- Exacto. Se aniquilan. -
- No pierdas tu chispa otra vez. Veo en él un chico encantador pero roto. Tenle comprensión, escucha, siente a tu alrededor y no olvides que el cielo lo sabe todo. Confía. Te amo pequeña. -
Ethan y yo estábamos brutos. No entendí nada, Pauh me miró con vergüenza al darse cuenta de que las escuchábamos. Se movieron y siguieron su conversación. Pronto escuchamos sus risas en la cocina.
- ¡Feliz Navidad, nos veremos pronto, los queremos un mundo! -
En ese momento instintivamente Ethan y yo respiramos aliviados.
- Consejo de amigo, Nevile. Mi suegra es una mujer de armas tomar. No la contradigas. No querrás salir aniquilado, ¿verdad?
Mamma Hanna es un amor, pero no sé como lo sabe todo. ¡Todo! - Enfatizó