TEGAN'S P.O.V La siguiente semana pasó volando. No había dejado a Elias ni a mi habitación desde que regresé. Estaba teniendo algunos contratiempos en el entrenamiento debido a que sufría ataques de pánico cuando me acercaba a la gente. Tenía una rutina establecida con Elias, que ahora hacíamos a diario. Acababa de terminar de hacerle las manos. Ahora me permitían intentar alimentarlo dos veces al día, lo que era un progreso. Todavía no ha dominado la parte de succionar sin ahogarse, así que estamos dando pasos pequeños. Si se ahoga mientras está siendo amamantado, entonces termina su comida con la alimentación por sonda. De esa manera sabemos que está recibiendo suficiente comida durante las tomas. Acababa de terminar cuando llegó la enfermera del turno de día para darle su medicina

