EZRA’S P.O.V La Navidad está a la vuelta de la esquina, y no tengo nada que mostrar. No tengo la menor idea de qué regalarle a Tegan. Sin embargo, Elias tiene sólo unos meses, y es fácil. Le gustan los juguetes que cantan y se iluminan, la hora del baño y masticar cosas. Pero Tegan? Fue difícil para mí encontrarle algo. Ella no es una chica materialista. Uno pensaría que pasar de la nada a tenerlo todo cambiaría su carácter. Pero seguía siendo la misma chica que entró en mi comedor hace varios meses. Excepto que era más feroz, más conectada consigo misma. Eso era mucho más sexy que la chica tímida que se sentaba frente a mí el primer día en la cena. La misma chica que ni siquiera sabía que podía emitir los sonidos más sexuales al comer buena comida. A veces extraño a la chica tímida

