Estaba hermosa con el cabello en un moño alto y un vestido azul turquesa, la mire embobado mientras se perdía y entraba al avión. Por más que intente saber a dónde había ido, no logre localizarla, solo sé que el avión iba a aterrizar en algún país latinoamericano. Apreté los ojos para no llorar en el aeropuerto, Adrián se había percato de la situación y comenzó a preguntar a donde iba el avión, pero el avión viajaba por escalas, y era casi imposible saberlo. Estuve dos días en Boston tratando de averiguar a donde viajaría pero fue imposible, a lo que me devolví new york, tenía el alma fuera de mi cuerpo, y el corazón completamente roto —Lo siento mi mono—dijo Adrián cuando llegamos a new york. Adrián además de ser mi amigo era como mi hermano, si no fuera por el las empresas estuvieran

