Estaba hermoso con su camisa blanca, con los primeros botones de arriba abierto, parecía un dios griego o un modelo, puedo jurarles que en ese momento sentí mis bragas mojarse y mi cuerpo contraerse, lo mire por unos segundos, y me dedico una sonrisa que me hacía temblar el cuerpo, pero su mirada estaba triste y me dolió en el alma verlo así. Mire mis manos, mientras Fran el encargado de subastar y mi manager hablo. — ¿Con quién tenemos el gusto?—pregunto mientras Santiago se acercaba . — ¿Ese no es tu esposo Elí?, el de los miles dibujos que tienes en tu cuarto. —me dijo Melissa , a lo que le di un codazo para que callarla.. —Santiago Duran. —tendió la manos a todos lo que estábamos allí, cuando fue mi turno, sentía que me derretía —Elizabeth Moon—dije con la mirada baja. Apenas sent

