-Tanto tiempo sin verte, Sahara- sonrió- Veo que alguien más nos acompaña en esta sesión, ¿Eh? Sonreí nerviosa mientras mi mano viajaba al abultado vientre en donde estaba mi pequeña no-nata. -Será niña- no sé por qué dije eso, pero sonrió cuando lo comenté. -Eso es muy bueno, felicitaciones. Semir y tú deben estar emocionadisimos. Amplié mi sonrisa. -Sí, lo estamos. -¿No fue un poco apresurado? Perdona la intromisión, pero pues…- se encogió de hombros- A eso me dedico. Bufé. -Sí que fue pronto, no lo planeamos, de hecho, pero ya está en camino y estamos muy ansiosos por ello. -Aseguré con total confianza, no dudaba de el sentimiento de paternidad de Semir ni de mi sentir maternal por esa pequeña revoltosa que estaba haciendo estragos en mi vientre. -¿Y si todo va bien, Sahara, q

