Haciendo reaccionar por fin a mi cuerpo alzo mi mirada hacia la suya -Salí temprano hoy por qué quería verte-me dice con su voz ronca -No puedes ausentarte así-le reclamo moviendo mis brazos hacia atrás hasta sostener me del borde del librero sentía que en algún momento me caería por tanta cercanía -Puedo hacerlo... soy el jefe-me susurra tentadoramente cerca de mis labios -No debiste hacerlo-le digo nerviosa alejando mi cabeza un poco hacia atrás -Nos merecemos pasar más tiempo juntos-vuelve acercar su rostro hacia al mío-no lo crees? -Definitivamente-cedo con una sonrisa nerviosa mirándolo por todo el rostro que no me había detenido a mirar con atención hace mucho tiempo Sabía que era atractivo y serio pero en este momento lo era más con sus ojos verdes brillantes que desde

