Nazly... Después de conducir rápido por unos minutos varios kilómetros que me parecieron eternos Adam y yo llegamos al hospital donde fui atendida rápidamente, luego de pasar por la prueba de dilatación que fue un martirio mucho más doloroso por la espera me pasaron a la sala de partos. Una vez ahí preparada con Adam sosteniendo mi mano y diciéndome palabras de aliento, comencé a pujar aunque cada esfuerzo era como si me desgarrara por dentro pero no me detuve en pujar ni un solo segundo hasta que con un último alarido de dolor todo el esfuerzo que hice valió completamente la pena cuando su llanto se escuchó por toda la habitación y vi a Adam llorar emocionado detrás de esa mascarilla en su rostro -Es un niño!-nos anuncia la doctora feliz-felicidades señora Thompson -Es nuestro pequeñ

