Lisette no estaba totalmente despierta cuando abrió los ojos en aquel momento de la mañana. Estaba cómoda y cálida siendo abrazada por brazos fuertes que podría haberla despertado por completo, excepto que no sentía peligro y más cuando llegó el pensamiento que era su esposo el que la abrazaba, solo la hizo cerrar los ojos para dormir en lo que quedaba de la mañana antes del desayuno. Despertó por un movimiento a su lado horas después. Valreth se estaba levantando, aunque parecía reacio a hacerlo. Lisette se sentó lentamente, pero se sonrojo cuando la sábana que la cubría había caído dejando ver su pecho desnudo que tenía marcas en su cuerpo dadas por su esposo, que estaba dándole la atención que no pensó tener. Los ojos azules brillaban con lujuria que la hizo sentir avergonzada. No ob

