Cassidy Johnson. Luego de un largo e incómodo sábado (en el cuál no me había tocado pero si obligado a usar su ropa) y no había podido dormir nada, llegó el domingo. Estaba totalmente exhausta y a la vez "emocionada" ya que volvería a casa. O eso pensé hasta que él me dijo... —Te llevaré mañana en la mañana ¿qué parte de todo el fin de semana no entendiste?—contesta borde. —Pe-pero yo tengo tareas y...— —No me mientas Cassidy, sé perfectamente que los únicos deberes por hacer eran los de mi materia, y como podrás notar lo obvio, no tendrás problemas con ello— —Y usted que sabe..— —Yo lo sé todo Cassy, no me desafíes, y ya deja de tratarme de usted que suena ridículo— Ruedo los ojos y me dirijo al sofá. Coloco mi cabeza entre mis piernas y respiro hondo. En verdad no quiero

