Capítulo 31Nathaniel todavía estaba asombrado por las técnicas de manejo de Mango cuando el repentino giro del auto sorprendió a todos, y antes de que pudiera hacer algo, vio el auto de Mango dirigiéndose hacia la cerca. "¡Ma-Mango!", tartamudeó Nathaniel, con su rostro pálido, y tras el grito, corrió como loco hacia el accidente. Y al instante, se oyó un golpe seco que estremeció los oídos de todos antes de que pudieran darse cuenta de lo que sucedió. El auto que conducía Mango chocó contra la cerca, la cual no pudo soportar el impacto tan fuerte y se rompió instantáneamente, arrojando chispas brillantes en el aire. Sin embargo, el coche no se detuvo y se deslizó a lo largo de más de 20 metros hasta impactar contra el pilar de piedra que estaba atravesando la cerca, finalmente se volcó

