―Bien, ustedes son los que me pueden ayudar a dar la charla de hoy, esta tratará sobre el AMOR ―Y dibujó en la pizarra esa palabra―. Bien, quisiera que usted me dijese ¿qué significa esta palabra? ―preguntó el conferenciante al chico.
―Bueno, yo no sé, quizás son tantas cosas, que no sabría por dónde empezar ―le contestó nervioso.
―Para que le sea más fácil, dígame, de esta palabra compuesta por cinco letras, ¿qué sería para usted la “A”?
―Bueno, “A”, puede ser de Amistad, para mí es parte importante de una relación.
―Bien, ¿qué sería para usted la “M”?
―La “M”, de Madurez, quizás el amor cuando uno es demasiado joven, no es tanto amor, como pasión, desenfreno o simplemente curiosidad, hay que tener cierto grado de madurez para comprometerse con una pareja.
―Muy bien, parece que se ha traído la lección aprendida ―Ratificó con una sonrisa– dígame a ahora con la “O”.
―¿“O”? ―Se quedó pensando– ¿Tiene que ser la primera letra o parte de una palabra? ―preguntó al conferenciante.
―Preferiría que fuese la primera letra ―puntualizó viendo su dificultad.
―“O”, de Otorgar, una relación se da y comparte, pero no sólo lo material sino también, se dedica tiempo, y esfuerzo por complacer a la otra persona.
―Bueno, está cogido con pinzas, pero es válido, y por último la “R”.
―“R” de Romanticismo, una relación sin un poco de deseo, pasión y romanticismo, no sería más que una relación de una noche.
―Bien ahora quisiera preguntarle a usted lo mismo ―comentó dirigiéndose a la otra mujer que había salido―. La tarea es la misma, quisiera que me dijese lo que significa para usted cada una de las letras de la palabra AMOR. Pero sin repetir ninguno de los significados ya indicados por él ―indicó señalando al joven que había salido al escenario. Empecemos, ¿qué me dice con la "A"?
―Bueno, "A" de Acompañamiento, es muy importante que la persona a quien quieres comparta tus inquietudes y te acompañe en la vida.
―¿Con la "M"?
―"M", puede ser de Matrimonio, en todo matrimonio tiene que haber como piedra fundamental el amor, y tampoco concibo un amor sin matrimonio.
―¿Con la "O"?
―"O", de Organizado, el amor debe de ser tranquilo, cada cosa a su tiempo, siguiendo todos los pasos, es la mejor forma de que dure, yo no creo en los flechazos para toda la vida, es algo que se cultiva día a día.
―¿Y con respecto a la "R"?
―Hubiese dicho lo mismo que él, pero como no puedo repetirme, diré Relación; el amor nos sirve como modo de relacionarnos con otros, y de entablar vínculos para el futuro.
―Bueno, pues más o menos nos ha quedado claro tu forma de entender el amor, vamos a pasar a la tercera persona ―comentó dirigiéndose a mí―. Las reglas son las mismas, no puedes repetir ninguna de las ideas empleadas por los dos anteriores participantes, dime ¿qué consideras que significa la “A”?
―Personalmente considero que “A” puede ser Actuar, para lograr un amor hay que esforzarse, planear y tener los objetivos claros, y una vez preparada actuar para conseguirlo.
―¿Con respecto a la “M”?
―La “M” sería de Moderación, el amor como toda relación humana puede ser apasionada, pero si quemas toda la pasión en los primeros momentos, te quedas sin nada, hay que ir procurando tener un poco de todo en cada momento, pasión, cariño, entrega y compartir.
―¿Sobre la “O”?
―Sobre la “O” diría, Orientado al bienestar propio de los demás, hay que encontrar un equilibrio dentro de tu vida en que tengan cabida tanto tus actividades personales como sociales y dentro de estas repartir el tiempo entre tu familia, amigos y pareja, sin desatender a ninguno.
―¿Y por último sobre la “R”?
―La “R”, puede significar Respeto, pues toda relación debe de estar basada en la compresión, el respeto del otro y el asumir a la otra persona con sus defectos y virtudes, sin querer cambiarlo a nuestra conveniencia ―terminé diciendo.
―Bien aquí tenemos tres formas de afrontar la vida, desde la más romántica hasta la más organizada. Quizás sea esto lo que haya determinado su situación personal actual de no tener pareja.
No lo sé, lo que sí que está claro es que los tres consideran que el amor es algo bueno y hermoso en la vida, necesario en muchos casos y agradable en todos.
¿Pero dónde está el amor, se puede medir, coger, regalar a otra persona? No, pues es solo una palabra, se le puede decir a otra persona, mira me ha llegado el amor, pero poco más.
A pesar de ello, como hemos visto lo que yo estaré intentando transmitir con la palabra AMOR, será totalmente distinto de lo que la otra persona me estará entendiendo con esa palabra, pero ¿y si se pudiese regalar el amor? ―Y todos rieron en la sala.
―No me refiero a una pócima para enamorarse como algunos venden, sino poder dar a la persona que quieres, a un familiar o a un compañero, un detalle donde expreses un sentimiento de calidez y cariño hacia ella.
Si se pudiese, ¿lo haríais? ―Y todos en la sala afirmamos desde nuestros sitios, a donde había vuelto al igual que mis otros dos compañeros espontáneos que habíamos salido a participar.
―Bien, lo que les vengo a ofrecer aquí son dos elementos, primero un producto del que os comentaré ahora, y segundo la forma de preparación en un curso de fin de semana, para todos aquellos que estén interesados en saber cómo preparar este producto ―Se dio la vuelta dándonos la espalda y abrió un maletín que tenía sobre la mesa.
―Aquí esta, el producto estrella que no debe de faltar en ninguna casa, el que podrás regalar a tus seres queridos allá donde estén, parece pequeño, pero les garantizo que es efectivo. Lo que os vendo no son simples frascos de agua, sino un agua especial, que contiene una gran energía, en este caso de AMOR.
Se empezó a escuchar un cuchicheo entre los asistentes, quizás de asombro o de desacuerdo, para atajar aquello dijo el conferenciante,
―Os voy a explicar el origen de esta agua y comprenderéis mis palabras; imaginaos por un momento alguien capaz de capturar la esencia de los elementos, conocemos que se puede extraer la esencia de las flores y las plantas, este es un líquido concentrado donde permanece durante años el olor, y las propiedades terapéuticas de esa planta.
Luego para emplear esta esencia ha de ser disuelta en agua para que sus efectos sean suaves y precisos como queremos. Bien, ¿pero se puede extraer la esencia de los sentimientos, es posible recoger en un recipiente la felicidad, el amor o la amistad?
Mediante un proceso que os explicaré en el curso de este fin de semana, os demostraré que sí es posible, y no sólo que se recoge y embotella, sino que al igual que pasa con un elixir, luego puede ser empleado para la salud con efectos positivos.
Imagínense tener un día decaído, y tomar un poco de esta agua, y sentirse queridos por otros o por uno mismo, nuestro estado de ánimo cambiará, actuaremos con mayor plenitud y habremos modificado nuestra forma de afrontar y vivir ese día.
¿No sería para tenerlo en nuestro botiquín, para cuando necesitásemos? ―El conferenciante se cayó y se produjo un gran silencio a la espera de sus siguientes palabras.
―¿Sabéis qué porcentaje de vosotros es agua?, más o menos el sesenta por ciento, ¿y si disolviésemos esta esencia en nuestro organismo, no obtendríamos el mismo resultado?, teñir nuestro cuerpo con los efectos de este líquido, y si sus efectos fuesen positivos, dicha concentración se repartirá por todo el cuerpo, así como sus beneficios.
El conferenciante quedó en silencio de nuevo, esperando ver la reacción del público, el cual parecía desconcertado con sus palabras, al menos yo lo estaba, era la primera vez que escuchaba algo parecido y no sabía si creérmelo o no.
―Verán ustedes ―comenzó el conferenciante interrumpiendo los pensamientos y comentarios en paralelo de los asistentes―. Imagínense que, por un extraño casual, un investigador en Japón hubiese dado con la forma de extraer la esencia de nuestros sentimientos y pensamientos, ¿no sería maravilloso aprovecharlo?
Piensen un poco la cantidad de medicinas que se ahorrarían simplemente con una de esas botellas en su vida, ya no tendrían que molestar a otros cuando quisiesen recuperase de una difícil situación personal simplemente deberían de beber y esperar a observar sus efectos.
―¿Un agua milagrosa? ―preguntó uno al final de la sala.
―No en absoluto, todo lo que les ofrezco está científicamente estudiado y elaborado por unos laboratorios, y con su certificado de calidad; no les estoy tratando de convencer de las maravillas de un producto, pues eso está garantizado, sólo les estoy explicando la novedad internacional del producto ―Aquello pareció que surtió efecto entre el público, pues guardó silencio al momento.
―Verán ―siguió diciendo el conferencista, el agua es uno de los elementos más raros en la naturaleza, muchos científicos afirman que no es propio de la Tierra, sino que es venido de fuera y por ello de sus características especiales; aunque les cueste creérselo día a día se están realizando descubrimientos sobre las propiedades físicas, eléctricas o magnéticas del agua.
Así entre los últimos resultados les puedo comentar que se pueden crear puentes eléctricos que mantienen suspendidos elementos a gran altura, igualmente tiene memoria, esta característica es la que se emplea en este producto que os traigo ahora.
La verdad que todo aquello me asombraba, ¿quién me iba a decir a mí que estaría asistiendo a la conferencia de un hombre que hablase sobre el agua?, sabía que cada vez este era un bien más escaso, ¿pero venderlo en botellines?
Para eso ya estaban los supermercados, donde se ofrecía toda una gama de distintas aguas; pero el conferenciante hablaba de aspectos que me eran totalmente desconocidos, ¿qué es eso del elixir de los sentimientos y de la memoria del agua?
No sabía si permanecer allí o salirme, a pesar de lo curioso que me pudiese resultar me parecería que era poco práctico, más allá del negocio que aquello supusiese para esa persona.
Me parecía como si de una pócima se tratase, a pesar de que él lo había querido rodear dentro de un envoltorio de novedad científica; ¿en qué se diferencia esto de los conjuros, brebajes o condimentos que se venden prometiendo que con ello conseguirás dinero o amor?
Me sentía un poco desplazada con aquel tema, a pesar de que a mi amiga se la veía muy interesada, pero por respeto hacia ella me quedé escuchando al conferenciante el cual dijo,
―El agua es el elemento de la vida, sin el no podemos sobrevivir, gracias a este tenemos salud, ya que esto se refleja en nuestra sangre, nuestro sistema linfático, igualmente sirve para limpiarnos y eliminar los desechos del organismo a través del sistema renal, en definitiva, es agua de vida, y ahora lo que les ofrezco que además sea de AMOR.
No quiero decir que con esta agua vayan a encontrar pareja, no es eso a lo que me refiero, sino que van a poner en su vida amor cuando lo necesiten, bien porque se encuentren solos o porque tengan problemas y nadie les comprenda, imagínense beber todos los días unas pocas gotas de amor, ¿no sería reconfortable?
El conferenciante quedó en silencio al igual que los asistentes, yo no sabía si aquello era el final o sólo estaba tomando aire para seguir.
Luego pasó a describir las características de su producto, el precio, la forma de conservación y de consumo, igualmente dijo que si conocíamos a alguien que le gustase que se lo dijésemos, y así hasta el final de la charla; definitivamente había sido un inicio interesante como enganche de un producto que vendía y a buen precio.
Ese mismo botellín en el súper habría costado escasamente un dólar y medio y él lo vendía por cerca de diez dólares, eso sí, llevaba todas sus bendiciones; y con respecto a la técnica de cómo esa agua adquiría esa propiedad de dar AMOR quedaba reservada para los que quisieran pagar por su cursillo de fin de semana, ahí desvelaría todos sus secretos según decía.