CAPÍTULO 2. CUANDO EL RÍO SUENA Ya habían pasado varias semanas desde que tuve aquella extraña sensación y prácticamente ya no me acordaba de ello, pero había un antes y un después de aquella conferencia. Apenas me había dado cuenta de mis cambios, pero mis amigas, me lo habían referido en varias ocasiones, igual en el trabajo, decían que últimamente estaba como despistada, a pesar de hacer bien mi labor no me veían entusiasmada y entregada como antes. No sé por qué sería, pero ahora veía la vida desde otra perspectiva, como si hasta ahora hubiese estado dormida, viviendo algo que no era mío y despertara a una nueva vida, a una nueva oportunidad de vivirla, y había mucho que no me gustaba cómo lo estaba haciendo. Es cierto que lo que hasta ahora tenía me había llevado a una estabilidad

