Capítulo 41 Verdaderas intenciones Eric —Buenos días, Eric —me dijo con una sonrisa tímida. —Buenos días, Evelyn —respondí, notando algo peculiar en ella—. ¿Qué sucede con tus pies? —Me caí, y mi tobillo derecho está algo inflamado. —La observé por un momento; era difícil imaginar que cayera de las escaleras con facilidad. —Esta noche es la boda, déjame ver, baja por favor —le pedí, mis intenciones consistían en observarla caminar. De inmediato me di cuenta de que sus pasos eran torpes. —Ni siquiera puedes llegar hasta aquí, siéntate allí —insistí. —No es necesario —respondió ella, levantando la mirada. —Sí lo es, no puedes simplemente estar así y pretender que no ocurre nada. —Bueno, no pensé que te pondrías así —gimió de dolor cuando apenas toqué su tobillo. —¡Me duele, espera

