Capítulo 26 Préstamo Carlos Noté algo diferente en Eve; ella siempre es muy conversadora cuando estamos en ruta, pero esta vez permaneció en silencio. —A ver, señorita, ya dime qué sucede contigo. Nunca eres tan callada —le dije, tratando de romper el hielo. Ella me observó con una sonrisa casi forzada. —Te lo contaré todo después, por ahora solo quiero ir a casa. Esa respuesta me hizo pensar que algo había sucedido, y no debía tratarse de algo sin importancia. No insistí, respetando su deseo de mantener el silencio por el momento, pero mi mente no podía evitar pensar en posibles escenarios que pudieran haber afectado a Eve de esa manera. —De acuerdo, pero tengo buenas noticias para ti: nuestra querida amiga Grace llega en estos días. —Finalmente, la hice sonreír genuinamente. Su r

