No estoy contradiciendo mi voluntad porque no es como si lo llevase a mi casa para tener sexo salvaje, sino para una cena familiar. Estaría Tata, mamá y Alba. Con ellas las ideas de sexo salvaje terminarían. Al llegar a mi casa con Noah a mi lado compartimos una sonrisa. ─ Te advierto que las mujeres de mi familia tienen un temperamento fuerte. No te horrorices por las preguntas que te hagan – comento. ─ Estoy preparado para todo – me sonríe y yo no puedo evitar ver su mano. No lleva el anillo. ─ Eres nada más mi amigo, recuerda. ─ Amigo, siempre he sido el amigo. Fácil. Ambos reímos y entramos a mi hogar, en donde me esperan en una decoración de cumpleaños Tata, mamá y Alba. Las tres me abrazan y me besan, sin darse cuenta de que Noah está allí con nosotras. ─ ¿Eso es un h

