Mi corazón late con fuerza, como si se me fuera a salir del pecho, y mi respiración está entrecortada. Intento calmar ambos, pero teniendo a Hayley tan cerca de mí dificulta el trabajo. Hace meses que no sentía esto, felicidad, euforia, adrenalina... y sobre todo amor. No puedo odiarla, no puedo odiar a la persona que quiero. -Te quiero Alissa. -murmura contra mis labios. -Perdóname, por favor. -suplica, mirándome con esos ojos marrones que vuelven a brillar como antes. -Hayley yo... -su dedo índice se posa sobre mis labios, impidiéndome seguir la frase. -Sé que es tarde, que son tres meses, pero quiero volver a conquistarte. -su voz suena rota. -Dame otra oportunidad. Antes de que pueda contestar, la puerta se abre, y las dos miramos en dirección a la persona que acaba de entrar. No

