SORAYA —Entonces, Soraya —empezó Grace—, ¿cómo se conocieron tú y César? La cena acababa de comenzar, con una mezcla de verduras sazonadas y pan recién hecho colocados sobre la mesa. Miré a César, y de pronto mi mente se quedó completamente en blanco. —Yo… eh… —Nos conocimos por el trabajo —respondió César con soltura por los dos—. Bueno, no exactamente, pero lo suficientemente cerca. En realidad nos topamos en una cafetería. —¿En una cafetería? —Es la que está cerca de LA Now —dije, por fin recuperando el hilo—. Es una historia un poco graciosa. César iba con prisa para llegar al trabajo. Tan apurado que se coló delante de mí en la fila. Intentó ordenar, pero lo detuve. Le dije que no era justo adelantarse así a la gente. —Bien hecho, mujer —sonrió Ruby—. Hombres como César necesit

