RICHARD Recorriendo su rostro con la mirada, grabé cada detalle en mi memoria. —Así fue. Aún estaba dentro de ella, apoyado sobre su delicado cuerpo. Me retiré y miré su glorioso sexo. La había llenado. Mi espeso semen goteaba lentamente de ella. La vista hizo que comenzara a endurecerme de nuevo, pero supuse que ella querría limpiarse antes de cualquier otra cosa. —Vuelvo enseguida —dije. Caminé desnudo al baño, donde tomé una toalla. Sentándome al borde de la cama, la limpié, luego a mí mismo. Me recosté en la cama y la alcancé. Ella se acurrucó contra mí, su cabeza en el hueco de mi brazo. Jugué perezosamente con su cabello. Ahora que había estado con Aurora, mi mente estaba más en paz. Mi m*****o quería más, pero no me torturaba como antes. Pero esta sensación de dicha era más

