Khan —No hay nada de qué estar nerviosa —intento tranquilizar a Kaelith mientras caminamos hacia la oficina de Miller. —¿Qué pasa si me despide? Le doy mi mirada de "tendrá que pasar sobre mi cadáver". Dejo que mi mano roce la suya mientras caminamos por los pasillos. Ella me lanza un pequeño ceño fruncido; sé que una de las reglas es no dejar que la gente en el trabajo sepa lo nuestro, pero soy discreto. —Esto es solo una formalidad —le aseguro. Llegamos a la oficina de Miller y le abro la puerta. Tifany ya está sentada esperándonos con papeleo extendido sobre el escritorio de Miller. —Tomen asiento, por favor. —El tono de Miller es brusco. ¿Qué carajos le pasa? —Asumo que nos han citado aquí hoy para informarnos que están saliendo, ¿verdad? —comienza mi hermano. —S-Sí... —tartamud

