Esto hace que Miller y yo bufemos, pero también me río internamente. —Como sea, conseguimos la licencia de matrimonio de alguien en el hotel. Vemos la ceremonia, Elise nos pide a Emilia y a mí que firmemos los papeles como testigos, y lo hicimos. Excepto que... —No. —Ya estoy siguiendo hacia dónde va esta historia. —Sí. Mi hermana me hizo una broma, y el papeleo era en realidad para Emilia y para mí. —¿Eso no puede ser legal? —añade Miller. —Probablemente no lo era, pero le envió fotos de Emilia con un velo y de mí en traje a mis padres. —¿En serio? —Lo sé. Fue una buena broma. Ha pasado tiempo desde que hicimos una buena, y esta se lleva el premio. Quiero estar enojado, pero supongo que estoy más impresionado. Sacudiendo la cabeza, estoy en shock por el comentario de mi amigo. —¿

