Isabella Martinez Mire en silencio todo, no sé cuánto tiempo había sido de velo sin embargo casi no pude dormir, Liliana si, estuve acariciando su cabello todo este tiempo pensando en como iba hacer para mantenerla a salvo. Tenía miedo de lo que podía ocurrir pero debía ser fuerte Para mí buena suerte Leonel no se acercó a mí en todo el viaje, supongo que estaba ocupado, lo cual sinceramente para mí era lo mejor que podía ocurrir Vi como estábamos aterrizando así que desperté a Liliana — ¿Dónde estamos?— Pregunto — En Canadá — Susurré Cuando el avión estuvo en el suelo por completo la azafata se acercó, en sus manos tenía una bandeja con copas de champán, me ofreció una pero llegué con la cabeza sin embargo Leonel apareció y tomó dos para luego tenderme una nere de nuevo — t

