Hubo dos momentos en la vida en los que Sara tuvo que hacerle frente a la depresión. El primero fue cuando entendió que ya había llegado a un límite en sus aventuras sexuales, porque ya se estaba comportando como una adicta. Cogía mecánicamente casi todos los días, solo porque le resultaba muy fácil conseguir un amante. João la ayudó a superar esa depresión, aunque él no lo sepa. El segundo momento es este. Perdió a su novio, arruinó un matrimonio, quedó expuesta como una puta en redes y, lo que más la acomplejaba: fue humillada por Vany Marchetti. A pesar de esto, quiso mantenerse positiva (porque no le quedaba otra alternativa). «Si ya toqué fondo —se dijo—, ahora solo queda ir para arriba». «No sirve de nada lamentarse, tengo que trabajar en mejorar mi vida». Lo primero que hizo, para

