A escondidas capítulo 04

4983 Words
El zumbido se está volviendo molesto ahora. Umut ya tuvo suficiente. 'Abi, ¿podrías entender eso ya? Es evidente que alguien quiere localizarte. Sarp se mueve en su silla y aparta una muleta para poder inclinarse y silenciarlo. Mira la pantalla y suspira. "El Jefe quiere darme algún tipo de premio". Umut se mueve ante eso y se levanta con cautela sobre la almohada. '¿Un premio?' Es una especie de honor por haber derrotado finalmente a Celal. Lo que sea, es ridículo. No lo quiero.' Umut se frota la barbilla, la vía intravenosa tira y desea por millonésima vez estar fuera de esta cama de hospital. Incluso la prisión es preferible a estar aquí ahora mismo. Se está volviendo loco. '¿Por qué no lo quieres?' Sarp es una criatura muy divertida. Que esta divertida criatura a la que ha pasado persiguiendo y luchando durante meses sea ahora su hermano mayor sólo lo reitera. Es inteligente, fuerte y valiente, pero tiene una humildad que Umut no sabe si comparte. Siempre había mantenido una valentía, un sentido de confianza, incluso si era un acto, pero Sarp es simplemente diferente, controlado, humilde y amable. De repente, Umut se siente abrumado por estar muy, muy orgulloso de él. Sarp lo mira fijamente, una que Mert conoce muy bien incluso después del breve tiempo que lo conoce como su hermano. Es una mirada que dice '¿estás bromeando?' "¿Por qué querría un premio?", afirma, como si fuera la cosa más obvia del mundo. "El jefe Yusuf murió Umut, no hay una gran victoria allí". A Umut se le cae el corazón a los pies, como siempre que piensa en Yusuf, en lo que le pasó. Se siente enfermo. Esa mirada en los ojos de Yusuf cuando lo miró después de que le dispararon. Sabía que se estaba muriendo, pero aún así logró mirar a Mert como si lo hubiera decepcionado más que a nadie en toda su vida. Umut nunca se perdonaría por eso. Por la injusticia de la muerte de Yusuf ni por la de Aslan. Había estado luchando tan duro, tomando tantas decisiones y movimientos oscuros y todo el tiempo, todo el tiempo… había estado en el lado equivocado. El lado del malo. ¿Cómo diablos había terminado siendo uno de los malos? Su lealtad había estado tan firmemente en el bando equivocado y sabe que algún día pagará por ello. No conoce penitencia ni prisión, ni ser bueno el resto de su vida jamás compensará lo que les hizo. Son Yusuf y Aslan los que plagan sus noches, los que flotan en el borde de su conciencia como un recordatorio permanente de sus errores. Ellos y Sarp de todos modos. Tampoco se perdonará nunca lo de Sarp. Cómo trató a su Abi. Cuánto dolor le causó, cuántas veces saboteó a su hermano mayor, cuántas veces lo destruyó al descubrir su conexión. Todo por culpa de Celal. Celal. Umut no soporta pensar en él. El nudo del arrepentimiento que le desgarra el estómago. De cuán ciegamente siguió a ese hombre. Cuánto lo había amado por salvarlo y cuán absoluta y completamente había sido traicionado. Duele, duele de una manera que duda que alguien pueda comprender. Excepto tal vez Melek, que también había sido destruido por ese hombre. Aunque no es como si él pudiera hablar con ella. Otro más en su lista de arrepentimientos imperdonables. Melek se muere por intentar ayudarlo a él y a Sarp. Él y Melek habían dado mucho por Celal, habían sido tantas cosas para protegerlo. Pensó que los había salvado. Honestamente pensó que este hombre lo había salvado de noche tras noche de palizas, de pies descalzos sangrando y en carne viva por las calles, de ser total y completamente abandonado. Él había creído eso. Lo había visto como este mártir. Después de todo, ¿quién podría amar a un niño de la calle? ¿Por qué alguien ayudaría a un niño cuya propia familia ni siquiera lo quería? Que sólo había conocido las calles. Y allí estaba Celal Baba, con la mano extendida, sacándolos a él y a Melek de allí. Lejos de Coskun hacia una vida. Lejos de ese infierno. Y todo el tiempo… todo el tiempo él fue quien los había puesto a ambos allí. ¿Quién diablos lo diseñó para que pareciera una especie de héroe, como la Caperucita Roja de la historia cuando había sido el lobo feroz desde el principio? Te odio. Umut piensa para sí mismo. Ojalá no estuvieras muerto, ojalá pudiera escupirte y decirte que has perdido. Ojalá tuviera la oportunidad de preguntar ¿por qué? Me debían eso. En lugar de eso, se queda con un supuesto padre muerto, un millón de preguntas sin respuesta y un amargo sabor a traición en ese frente. Pero él tiene su familia. Tiene el mejor hermano mayor del universo, uno que nunca jamás lo dejó ir. Uno que pasó un año en prisión y noches en el jardín y enfrentó el peligro una y otra vez por él, sólo por él. 'Te lo mereces Sarp. Te lo mereces más que nadie'. Su hermano niega con la cabeza. Umut intenta una táctica diferente, porque vio a Yusuf, vio lo querido que era Sarp para él en esos últimos momentos. Mientras miraba a Mert con tanta traición, solo miraba a Sarp con amor y orgullo. "Yusuf también te querría, Abi". Los ojos de Sarp brillan, tal vez una advertencia. '¿Qué?' 'Lo vi Abi, lo vi en ese almacén, estaba tan asustado por ti, tan orgulloso de ti. Quería que terminaras lo que empezaste, eso es lo que dijo. Y lo hiciste con Sarp. Terminaste lo que él empezó. Acéptalo por él. Acéptalo por ti, no me importa cuál de ustedes, pero no piensen ni por un segundo que no se merecen esto porque lo merecen.' Su mano se contrae y de repente se siente exhausto, sintiendo cada puntada y cada dolor. 'Ustedes eran los buenos en esta historia, Abi. Ustedes eran los buenos. Sarp agacha la cabeza y Umut puede ver que lo ha logrado. Se siente como la mayor victoria en mucho tiempo. Esta capacidad de llegar a su hermano. La capacidad de ver a través de sus palabras ahora. "Además", intenta usar el humor, "podría ayudarme en prisión tener un hermano mayor, un oficial de policía galardonado, cuidándome las espaldas". Sarp le lanza una mirada. Uno triste. 'Eso no es divertido. Tus chistes realmente no son divertidos, hombre. Umut asiente, apoya la cabeza en la almohada y le ofrece a su hermano una sonrisa irónica. 'Lo sé, sabes que en realidad no estoy bromeando, ¿verdad?' Sarp asiente. 'Lo sé. No necesitarás que te cuide porque me aseguraré de que nada ni nadie se acerque a ti incluso antes de que llegues, ¿de acuerdo? Se pasa una mano por el pelo corto. 'Te mantendré en un área separada, ok, tendré gente sobre ti como un halcón, estarán observando si alguien se acerca a ti'. Umut observa a su hermano mientras se enrolla en una bola protectora. Es un gran alivio para él. Ser amado como Sarp lo ama a él. Nunca ha conocido un amor que no venga con exigencias, con costos, con conspiraciones y debiendo favores y condiciones. Sarp no pide nada pero lo da todo y es algo a lo que Umut todavía está intentando acostumbrarse. Sigue pensando en lo que puede devolver a cambio, cuál es el truco, pero simplemente no hay ninguno. No hay ninguno. Sarp simplemente lo ama. Quiere protegerlo y Umut nunca antes había sentido eso en su vida. Familia. Él piensa. Esto es lo que había estado persiguiendo toda su vida. Lo que se había preguntado. El amor desinteresado de personas que morirían por ti y no esperarían nada a cambio. Moriría por ellos en un instante, pero nunca se permitiría creer que ellos podrían amarlo tanto. Podría querer protegerlo tanto. No hay palabras para eso. Mi hermano mayor león. Piensa por millonésima vez. Que suertudo soy. Sarp es bueno hasta la médula. Es amable, feroz y honorable y todo lo que Umut desearía que fuera si se hubiera encontrado en el lado correcto en este ridículo juego. Seguro que al final había cambiado las cosas, pero sólo podía esperar ser una fracción del hombre que era su hermano. "No tienes que preocuparte", ofrece gentilmente, porque Sarp está en modo hermano mayor e incluso Umut, como su hermano pequeño, no puede disuadirlo de eso. ' Puedo hacerme cargo de mí misma'. 'Sí, bueno, ya no es necesario que lo hagas'. Hay ese aleteo en su pecho otra vez. Ha pasado toda su vida tratando de sobrevivir, tratando de cuidar de sí mismo, de protegerse. Es una gran diferencia que alguien más intervenga y lo haga más ferozmente y más duro que él. Le sorprende en todos los niveles lo fácil que había sido fundirse en los brazos de Sarp cuando supieron la verdad, lo fácil que fue aplazar, dejar ir, dejar que alguien más se ocupara de él. Con Sarp había sido instantáneo. En el momento en que ese recuerdo volvió a inundarlo. Él detrás de la pared Coskun a su espalda. 'o si no, te encontrará'. Había sido imposible no amar a su hermano. Saber el nivel de devoción que Sarp tenía por Umut, el nivel de amor, las profundidades a las que llegaría y luego saber que todo era para ti, que eras ese niño, que esta persona te amaba tan completa e infinitamente. Había sido instantáneo. Amor instantáneo. Una instantánea oleada de sentimientos que Mert no sabía que había tenido. Fue como si se hubiera convertido en Umut en ese momento, en el momento en que cayó en los brazos de su hermano. Mert robó un libro una vez, había ido a mendigar en una biblioteca y había salido con las manos vacías a cambio de cambio, pero había cogido un libro infantil de la mesa y había intentado aprender a leer por sí mismo. Se lo dio a Melek y ellos lo memorizaron, palabra por palabra, línea por línea. Se llamaba 'El Conejo de Pana'. Mert nunca lo había olvidado. Se había sentido muy parecido a ese conejo en brazos de Sarp. “Lo real no es como estás hecho”, dijo Skin Horse. “Es algo que te pasa a ti. Cuando un niño te ama durante mucho, mucho tiempo, no sólo para jugar con él, sino que REALMENTE te ama, entonces te vuelves Real”. Eso fue todo. Eso fue lo que sintió Mert. Convertirse en Umut. Volverse real. Alguien que lo ama, que lo ama de verdad. Es lo que nunca había tenido. Es lo que siempre había querido. Pertenecer a alguien. Sentirse real. Sarp lo hizo sentir real. "Gracias", susurra. Fijando a su hermano con una mirada color avellana. 'Por protegerme'. Sarp mira hacia abajo. Está en mi ADN, siempre lo estuvo. Simplemente no pude encontrarte, no me di cuenta. Nadie podrá volver a hacerte daño, vale, nunca. No bajo mi vigilancia. No en esta vida. Es tan divertido. Umut le cree. Ha pasado toda su vida desconfiando de la gente, encerrando su corazón, manteniendo a la gente a distancia porque nunca supo, nunca se le mostró cómo confiar. La gente siempre se va al final. Todo lo bueno en su vida se va al final. Sin embargo, confía en Sarp. Él confía completamente en él. Es otra emoción extraña desde que encontró a su hermano. 'Lo sé' se conforma como respuesta. Mert no habría confiado en él. Y aquí va de nuevo, pensando en sí mismo con una especie de doble personalidad. Pero es imposible no hacerlo. Se encuentra tratando de volver a aprender quién es, mientras descubre también a su hermano. No quiere dejar ir a Mert, él es Mert, ¿cuánto de él se aprende y cuánto de genético? Ese viejo argumento de naturaleza/cultura. Mert lo ha mantenido con vida. Ser Mert le ha permitido sobrevivir a costa de su alma a veces, pero así es. Mert es un superviviente, se mantiene apartado, no permite la vulnerabilidad. Se siente como si Umut estuviera tomando el control y ahora Umut lo asusta. Es vulnerable, tiene una familia, confía en la gente por el amor de Dios. Mert nunca ha podido hacer eso. Cuando Celal se llevó ese cuchillo de carnicero a la garganta y gritó: "Yo te creé Mert Karadag", quiso repudiar a Mert, desnudarse y dejar ir todo lo que esa persona era, porque toda la vida de Mert había sido una mentira. Había sido una oveja con piel de lobo, Umut con la capa de Mert y ni siquiera lo había sabido. "Umut Yilmaz", le había escupido, "mi nombre es Umut Yilmaz". Se había sentido como una traición para Mert, pero como un renacimiento en su propia piel, en el posible final de su vida había pensado 'nunca creaste a Umut, nunca contaminaste a Umut, cerdo'. Entonces el cuchillo no había bajado y le había cortado el cuello como esperaba. Ahora son dos personas, son dos caras de una moneda, una que conoce al dedillo pero que aparentemente nunca ha sido él y la otra de la que no tiene idea pero que ha sido él todo el tiempo. Está jodido, eso es lo que es. '¿Dónde está tu cabeza en Umut?' —Pregunta Sarp. Y se da cuenta de que se había desviado de nuevo, tamborileando con los dedos inconscientemente, tendrá que aprender a intentar detener eso, puede ver el dolor que le produce a los ojos de Sarp cuando lo nota. Sabe que su hermano se está destrozando con un sentimiento de culpa fuera de lugar por no estar allí. Mert y Umut compiten por una respuesta dentro de él. Deja que Umut salga a la superficie y confía en su hermano. 'No sé cómo decirle adiós. Dejarlo ir. Sarp se pone rígido. —¿Celal? Umut se ríe. "Diablos, no", aunque para ser justos, esa es otra vorágine de emociones en la que aún no ha profundizado. Sarp ladea la cabeza con curiosidad, lo observa como si fuera un pájaro roto, cauteloso, preocupado. "Mert", dice Umut. "No estoy seguro de cómo dejarlo ir, si es que puedo". No sabe si suena totalmente loco, pero Sarp, bendito sea, parece entenderlo. El asiente. "Ah, hermanito", pone una mano en el brazo de Umut para tranquilizarlo. '¿Tienes que?' '¿Tienes que qué?' '¿Dejarlo ir por completo?' Bueno, esa es la pregunta de los diez millones de dólares, ¿no? Está bastante sorprendido de que Sarp esté siquiera considerando eso a la luz de cómo la parte Mert de Umut casi le voló los sesos a Sarp varias veces. —¿No crees que debería hacerlo? Sarp se queda callado por un momento, levanta la mano, apoya la barbilla en la palma mientras la otra mano descansa sobre Umut, manteniendo el contacto, manteniéndolo castigado. 'No creo que debas hacerlo', ofrece una sonrisa triste, 'Mert sigue siendo Umut, ¿no? ¿No es él sólo la parte a la que le mintieron? ¿El niño triste y solitario? ¿Por qué deberías dejarlo ir? Él es parte de ti, una parte importante de ti, Mert y Umut eres tú. Que descubras de dónde vienes y quién eras no cambia quién eres por completo, no te hace menos real.' Umut ama a su hermano. Ama tanto a su hermano por eso. 'Creo...' dice Sarp con un tono tan serio que es imposible no creerle, 'creo que necesitas darle un respiro a Mert, dejar de tratarlo como un pequeño secreto sucio, una parte de ti de la que te avergüenzas. de. ¿Sabes lo que vi en Mert? Umut mira hacia otro lado. 'Alguien que te arrojó desde un tejado, alguien que lastimó a tu familia, alguien a quien odiabas. ¿Alguien que te hizo cosas terribles, terribles, Sarp? Sarp niega con la cabeza 'bueno, absolutamente vi eso, pero también vi a un sobreviviente, este dolor en el trasero, individuo inteligente y feroz. Esta persona fanfarrona, arrogante e ingeniosa que podría hacer que mi familia se enamorara de él. Me volviste loco. Me volvió loca, porque en el fondo reconocí algo en ti hermano. Fortaleza. Eras mi oponente y rival más feroz y bueno, sí, enemigo también porque éramos similares, ¿no crees? Ambos estábamos siempre un paso por delante, tratando de jodernos, el juego del gato y el ratón de todo. No me agradabas porque eras igual en muchos sentidos. Eras una amenaza. Umut se siente extraño por dentro ante esta aceptación de Mert, de esa parte de él. Sarp tiene razón, ¿no? Mert también sintió eso. La razón por la que se acercaron tanto a la locura fue enteramente por esos celos, esa amenaza, esa similitud en el comportamiento, nunca habían creído que se habría reducido a la genética, pero eran dos caras de una moneda, él y Sarp. Destinados a ser polos opuestos magnéticos hasta que descubrieron la verdad. "Tú también eras una amenaza para mí", ofrece, riendo, "Dios, me impresionaste tanto y eso me hizo odiarte". Qué cerca pensé que estabas con toda mi gente. Celal, Melek, hombre, hasta en la Academia me pateaste el trasero, le pateaste el trasero a todos”. Sarp agacha la cabeza y la sacude, siempre humilde. "Lo hiciste", dice Umut. 'Sí, bueno, ¿imaginas lo que siento por ti?' Sarp responde: "Mert Karadag, el nuevo hijo favorito de mi madre, el alma gemela de Eylem, diablos, incluso el jefe Yusuf te amaba, siempre me decía que haríamos un gran equipo", suspira, "y seguías apareciendo, yendo a todas partes, siendo uno". "Un paso adelante incluso antes de que yo llegara allí, y tú también estabas muy engreído al respecto". Umut se ríe. "Tengo que ser honesto, Abi, realmente disfruté arrestarte". Sarp le da una palmada en el brazo. '¿Oh sí? ¿Que tiempo?' Ellos ríen. Se siente bien. '¿Entonces?' Sarp pregunta levantando una ceja, '¿El mismo equipo de ahora en adelante?' Umut deja caer la cabeza aliviado, "oh Dios, sí, eres un enemigo peligroso". Levanta el brazo y extiende la palma hacia su hermano. 'A nosotros tres, tú, Mert y yo, siempre estando del mismo lado' sonríe Sarp. Umut se ríe. Agarra la palma de su hermano, consciente de su vía intravenosa. Sarp lo mira fijamente por un momento, repentinamente pensativo, "Gracias Mert", dice entonces, mirándolo directamente. 'Gracias por salvar a mi hermano. Gracias por ser mi hermano'. Umut se congela, siente las dos partes de sí mismo uniéndose, considera cómo responder a eso, le debe a Mert darle una respuesta a Mert. "No te preocupes, Devram". Le da una palmada a Sarp en el hombro. Ambos ríen. Algún tiempo después llegan su mamá y Eylem. Umut le dice a Sarp que se vaya a casa y descanse un poco, pero su hermano mayor todavía se niega a irse. "Sarp, vete", dice suavemente. 'Aún te estás recuperando, hombre. Ve a descansar, te prometo que no iré a ninguna parte. Ya estoy bien'. Su hermano no parece contento con esta decisión, pero su madre lo mira seriamente y finalmente asiente. "Bien, de todos modos necesito ir a hablar con el jefe sobre el trabajo". 'Sarp', le advierte su madre, 'irás directamente a casa y descansarás, tu hermano tiene razón, apenas has salido de aquí en días'. Sarp comparte una mirada de complicidad con Umut. Sí, él no se irá a casa. Aunque para su madre él simplemente asiente. "Te veré más tarde entonces". Aprieta con fuerza la mano de Umut. 'Regresaré más tarde esta noche, ¿vale?' "Honestamente, no es necesario". '¿Umut?' Entonces se queda paralizado, Sarp tiene una autoridad silenciosa que una persona no puede ignorar. 'Voy a volver, además tengo que ganarte a las cartas de todos modos después de la actuación de anoche, ¿no puedo permitir que mi hermano pequeño me eclipse, verdad?' Umut se ríe. 'No'. La verdad es que quiere que Sarp regrese más que nada; está tomando todo lo que tiene para decirle que se vaya. Simplemente se siente seguro con Sarp cerca. Es increíble el cambio en su relación, felizmente habría tenido al hombre mayor a un continente de distancia unas semanas antes y ahora casi está sudando frío ante la idea de pasar unas horas sin él. 'Está bien, ¿revancha más tarde entonces?' Sarp sonríe y recoge sus muletas. Se levanta. '¡Ya lo tienes, Devram!' ******************************* Se acerca el anochecer cuando Sarp se baja del taxi en la comisaría. Malditas muletas. Realmente necesita poder volver a conducir. Le paga al conductor y le ajusta las muletas bajo los brazos hasta que su pierna se levanta firmemente del suelo. Todavía duele. Su costado palpita y mete la mano en el bolsillo, equilibrándose con cuidado, toma algunas pastillas y las traga en seco. Recibir tres disparos no es divertido. Se imagina a su hermano ahogándose con su propia sangre y cierra los ojos con fuerza por un momento. Se recuerda a sí mismo. Podría haber sido mucho peor. Mucho peor. Ellos están bien. Ellos están bien. Entra en el ascensor y sale cojeando al suelo. '¡Sarpe!' Sema parece sorprendida al verlo. Ella sale del escritorio, Musa y Selim detrás de ella, ambos con cabestrillos deportivos. "Es bueno verte despierto", ofrece. 'Gracias' le dice Sarp, observa a los otros dos 'parecemos los heridos ambulantes aquí, ¿eh?' Selim se ríe y Musa se encoge de hombros con ironía. —¿El deber de un policía nunca se cumple correctamente? ¿Cómo está Mert…' hace una pausa como si no estuviera seguro de si debía preguntar, como si estuviera confundido, 'o Umut, verdad? Lo siento.' Debe ser extraño para ellos, piensa Sarp, pasaron meses trabajando junto a su hermano pequeño, solo para que él fuera un infiltrado, trabajando para el lado equivocado. Supone que deben sentirse algo traicionados. Claramente no saben cómo lidiar con todo esto. Sin embargo, no es de su incumbencia y siente que se le erizan los pelos de punta, se activan sus instintos protectores y fraternales, no escuchará nada que se diga en su contra. Su hermano fue manipulado y jugado, un peón, un papel involuntario en una narrativa que nunca había deseado. 'Está llegando allí, lentamente, estuvo cerca. Demasiado cerca.' Ellos asienten sombríamente. Sarp puede ver la mezcla de sentimientos encontrados en sus rostros. Recuerda haber visto a Mert aparecer en la escena del crimen, estos tres detrás de él como patitos para su mamá pato. Habían obedecido y confiado en él. Su hermano era un gran policía, un líder natural. Fue desesperadamente triste que todo se haya hecho de manera incorrecta. Su lealtad había estado en el lado equivocado y eso le había costado ese papel, junto con otras bajas. "Darle lo mejor de nosotros", añade Sema sorprendiéndolo. 'Sabemos lo que hizo al final. Vimos cómo ayudó con Celal. Por todo lo que pasó él era nuestro amigo, ¿sabes? Le deseamos buena salud de nuestra parte”. Musa asiente, Selim cambia de un pie a otro luciendo incómodo. Claramente no es tan indulgente como los demás. Sarp se pregunta qué pasó entre su hermano y Selim, y de repente le viene al recuerdo de la forma en que lo había hecho tropezar cuando intentaba volver al coche después de la muerte de Melek. Le lanza una mirada de advertencia. No puedo evitar el gran impulso fraternal de golpearlo. Aprieta el puño. Está en el pasado, está en el pasado. —¿Está el jefe? pregunta en cambio, reprimiendo la ira. Se controla. Sema asiente y se dirige a la oficina, es una caminata incómoda y le pone nervioso encontrar gente en la oficina, compañeros policías, que se quedan en silencio y mirándolo con algo que parece vergonzosamente asombrado. No se siente cómodo con esto. Agacha la cabeza e intenta canalizar parte de la confianza arrogante de su hermano. Llega a la puerta. Golpes. El jefe Haluk sube en el momento en que Sarp maneja la puerta y se apresura para mantenerla abierta para él. '¡Sarpe! ¿Por qué no contestaste tu teléfono hijo? No era necesario que vinieras aquí. Podría haberlo hablado contigo y ahorrarte el problema. Sarp se encoge de hombros. De repente se siente mal estar en la oficina del Jefe Yusuf con otro Jefe en su silla. 'Jefe, vine a decirle que aceptaré el premio, ¿pero con una condición?' 'Adelante'. "Que es sólo en nombre del jefe Yusuf". El jefe Haluk mira hacia abajo, asiente y luego le sonríe a Sarp. 'Una gran idea hijo'. Sarp se mueve en su silla, suena el correo electrónico de la computadora del jefe y de repente echa un vistazo a una hoja de papel en el frente de su escritorio. Como si recordara que estaba ahí. Sus ojos se encuentran con Sarps y brillan con sentimiento de culpabilidad mientras intenta mover una mano sobre él. Demasiado tarde. En el papel Sarp puede distinguir la forma oscura de una figura, con los brazos atados, colgando de algo, la imagen es casi negra, pero Sarp reconocería a su hermano ahora que lo ha encontrado en cualquier lugar. '¿Qué es eso?' Su mano sale disparada antes de que se dé cuenta. El Jefe parece incómodo. "Sarp, no necesitas ver esto". "Diablos, no", responde Sarp. '¿Qué es este Jefe?' De repente está mirando la forma muy obvia de su hermano pequeño, con la cabeza gacha, luce desafiante pero asustado. Celal está de espaldas a la cámara y se para frente a él. Umut lo está mirando fijamente. Obviamente es el almacén donde Sarp fue a buscarlo. '¿Cómo consiguió una foto de este señor?' él pregunta '¿Qué está pasando? Pensé que habías dicho que me mantendrías informado de todo lo relacionado con Celal. Éste es el jefe de mi familia. El Jefe tiene la delicadeza de parecer un poco avergonzado. 'Sarp, te estabas recuperando y Celal está muerto ahora, así que no pensé que fuera algo que necesitaras ver ahora mismo'. Sarp se pasa una mano por la cabeza. 'Jefe, es mi hermano, necesito verlo todo'. El Jefe asiente. "Está bien, entonces es tu elección". ********************************** Las uñas de Sarp se clavan con tanta fuerza en su palma que le hacen sangrar. Observa cómo Celal se mueve en las imágenes de la cámara con un cuchillo de carnicero como una marioneta grotesca de un espectáculo de Punch & Judy. Umut por su parte mantiene la cabeza erguida, intenta mantener esa mirada desafiante, la que ha estado en todo el rostro de Mert desde que Sarp lo conoció. La mirada de un superviviente, de alguien que había tenido que luchar por todo en su vida. A los demás les parece feroz, imperturbable, pero a Sarp le parece asustado y solo. Nunca se lo dijo. Nunca le contó a Sarp esta parte. "Me ató", había dicho una vez que volvió en sí, "me ató, habló bien y luego apareciste tú y logré liberarme, no fue nada". Esto no fue nada. Celal acecha hacia su hermano y Sarp quiere saltar al video y estrangularlo con sus propias manos. El Jefe debe sentir su angustia porque acerca una mano a su computadora para pausar el video. Sarp lo detiene. 'No. Necesito verlo.' El machete descansa aterradoramente contra la garganta desnuda y vulnerable de su hermano. "Cuando veas esto, Umut ya no estará vivo". Celal sonríe a la cámara, el villano de pantomima definitivo. Sarp se muerde el labio con fuerza. 'Haré que tu hermano y tu madre vean esto. Haré que esa chica con la que querías casarte vea esto. ¿De verdad pensaste que te casarías, eh? ¿De verdad pensaste que nuestra historia terminaría así? Umut cuelga en silencio. Él no reacciona. 'Ya no hay piedad para ti. No apresuremos las cosas, disfrutemos esto un poco.' 'Manos... mis manos... si estuvieran sueltas ahora mismo estaría aplaudiendo, estaría aplaudiendo tu espectáculo.' Umut habla y Sarp está increíblemente orgulloso. Orgulloso del sarcasmo, de la forma en que no muestra debilidad, de la forma en que esos hombros se mantienen tan altos como puede, incluso colgado como una especie de kebab humano. Celal continúa diciéndole a su hermano lo poco que significa para él. La estrella de la pantomima enferma. Es retorcido, es cruel. Su hermano está sentado en primera fila de lo malvado que es el hombre al que sirvió la mayor parte de su vida. "Ya no tienes ningún significado para mí, Mert Karadag". La cabeza de Umut se levanta y mira a Celal a los ojos. 'Umut', dice enfáticamente, 'mi nombre es Umut Yilmaz'. Sarp no puede evitarlo. Sus ojos se llenan de lágrimas. Lo han hecho cada vez que Umut dice su nombre en voz alta desde que descubrieron la verdad. '¡Yo te creé, yo! Y ahora voy a acabar contigo.' Celal hace una pausa de repente. Umut lo mira a los ojos y no se inmuta. Es increíblemente valiente. Entonces Celal sonríe, una sonrisa enfermiza y retorcida, "bájalo". Sacan a su hermano de su lugar colgante, con los brazos y las piernas todavía atados y de repente lo inmovilizan y Sarp es recibido con una vista de cerca del intento de decapitación de su hermano menor. Él sabe. Él sabe que eso no sucedió. Pero no puede dejar de temblar, quiere apartar la mirada pero no puede. Por su parte el hermano pequeño de Sarp se ríe. Histeria, burla, se ríe ante la muerte, literalmente. Sarp está muy orgulloso. 'Umut. ¡Morir!' Celal grita, levantando el cuchillo. Entonces un disparo resuena en la pantalla. Sarp sabe que es él. Deja escapar una ráfaga de aire, sin darse cuenta de que había dejado de respirar por un momento.
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