Donde viven es una habitación chica, que es lo único que Martín puede pagar con su sueldo. Por el día, lleva a Benjamín a un jardín y de ahí sale tarde, cuando él puede ir a buscarlo después del trabajo. Esa es la rutina, esa es la manera en que las cosas suceden después de que Manuel desapareciera del mundo para siempre. En la habitación hay una cama y una cocina chicas, un par de sillas y una mesa. El baño está afuera y lo comparten con el resto de las personas que también tienen una pieza. Por las noches, Martín baña a Benjamín y luego lo arropa y se acuestan los dos en la cama y Benjamín se despide de su papá y de su otro papá, que está en el cielo. O así le cuenta Martín, cuando él pide una historia para dormir. Al día siguiente, se levantan temprano y Martín se cuelga la mochilita

