P.O.V. Alessandro Regresé a la sala, maldiciendo en mi interior por el comportamiento de esa mujer, y es que creí que su cerebro no sería simplemente de adorno; sin embargo, creo que solo sigue siendo la misma típica damisela en apuros que necesita que un hombre la salve. Supuse que Estéfano, al ser el líder del imperio de ese hombre, sería más listo en escoger su compañera. Como Tatiana, ella sí era una mujer decidida; sabía perfectamente lo que era formar parte de este mundo, así que no era una niña miedosa esperando escapar. Aunque no la culpo, también ha sido mi culpa por jugar de esa manera y es que admito que es linda, tierna, lo que quizá todo hombre trastornado quisiera; no obstante, conozco bien mi situación y las bastante fatídicas situaciones amorosas que he tenido y compr

