P.O.V. Estéfano Veo cómo la prima de mi esposa ha llegado; noto que baja del auto una chica de tez blanca, cabello castaño, usando un lindo vestido que la hace lucir como toda una muñeca. No apartó la vista de ella, pero al escuchar el apellido Cote, me resulta bastante extraño porque si son primas, ¿qué no debería de ser Bianchi?, aunque prefiero no enfocarme en eso. La trato bien, la saludo amablemente, ofrezco mi mano para saludarla, pero al sentir su tacto sobre mi mano, una extraña sensación recorre mi brazo hasta llegar a mi pecho y baja por su vientre hasta posesionarse en mi entrepierna. Causando un poco de incomodidad, solo espero que no vaya a tener una elevación en este momento. Sí, no sería algo muy incómodo. Pero mi mirada se encuentra con sus bellos ojos, color miel t

