P.O.V. Estéfano Veo cómo mi pequeña presa se va prácticamente corriendo; finge tener una actitud valiente ante mí, pero a la vez hay una pizca de miedo que me agrada y me atrae demasiado. —Tranquilízate, amigo, pronto la tendremos en nuestra cama, pero primero tenemos que aclarar algo —le murmuró a mi parte sonriendo ladino. Me quedo un momento de pie, esperando a que se me baje y, cuando estoy listo, me voy directo hacia el interior de la casa. Buscando a Beatrice porque estoy seguro de que todo este teatro es plan de ella. Porque no soy tan tonto como para creer que de la nada haya traído a su prima y que de la noche a la mañana esté coqueteando conmigo. No me gustan los engaños y sabré lo que trama. Regresó al comedor donde la veo de pie al lado del comedor. Ella me mira por enc

