P.O.V. Beatrice. Ahora que tengo a Nicola a mi lado, el tiempo aquí ha pasado más rápido y me siento mucho mejor. Cuando la bestia no está, nos divertimos mucho, pero lo que no me gusta es que tenemos que estar ocultándonos para que nadie nos vea, aunque eso lo vuelve muy emocionante. —¿Qué piensas, amor? —me pregunta Nicola, que acaba de entrar. —Solo en cómo has hecho que todo este mes sea más fácil. —Pues lo dices por ti, porque a mí verte al lado de ese hombre en las cenas familiares o eventos me cae como patada de mula y más cuando te tiene que besar —me reprocha con algo de malestar. —Te dije que nos fuéramos, que huyéramos juntos y no quiste —mencionó para que no me culpe solo a mí. —Lo sé, pero he intentado buscar un plan y no lo encuentro. En todos termino muerto o tu muer

